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ENTREVISTA PARA ASKAPENA, COMISION INTERNACIONALISTA DE EUSKAL HERRIA A HECTOR LLAITUL, PRESO POLITICO MAPUCHE, DIRIGENTE DE LA C.A.M. Y VOCERO DESDE LA PRISION POLITICA.

Mayo 3rd, 2008

ENTREVISTA PARA ASKAPENA, COMISION INTERNACIONALISTA DE EUSKAL HERRIA A HECTOR LLAITUL, PRESO POLITICO MAPUCHE, DIRIGENTE DE LA C.A.M. Y VOCERO DESDE LA PRISION POLITICA.

1.-SOBRE LOS PRESOS POLITICOS MAPUCHE (PPM)

En primer lugar habr que dar cuenta de la cantidad de hermanos que estamos presos en distintas crceles del Estado Chileno.

Actualmente, existen dieciocho (18) presos mapuche en distintas crceles, seis (6) en la crcel de Angol, cinco (5) en Temuco, dos (2) en Traigun y el resto distribuidos en las ciudades de Lautaro, Vilcn, Lebu y Santiago. Todos procesados y condenados en el marco de lo que se ha denominado “el conflicto mapuche”.

Si bien existen algunas diferencias en los procesamientos en contra nuestra, la mayora responde a la persecucin poltica de que es objeto hoy da el movimiento mapuche ms consecuente. Quienes han ejercido como dirigentes, hemos sido perseguidos y enjuiciados por representar y expresar la resistencia mapuche y la reconstruccin de nuestro pueblo, que a nuestro juicio son los pilares de una estrategia de lucha por la autonoma y el territorio. Estrategias desarrolladas bsicamente por una importante parte del movimiento mapuche que tiene su expresin ms concreta en la Coordinadora Arauco Malleco, la CAM.

Ahora bien, lo que se puede decir de la situacin de los PPM es que somos una expresin ms de la represin poltica del Estado en contra de los mapuche. La crcel la entendemos como una forma de castigo que impone el Estado para aquellos que osamos representarla lucha de nuestras comunidades.

En este sentido, es ya conocido el hecho, de que hemos sido perseguidos y encauzados por procesos judiciales que han sido digitados desde las altas esferas del poder poltico de los gobiernos de turno, en complicidad o con la anuencia de los representantes del empresariado comprometido con la usurpacin de nuestro territorio.

Efectivamente, hemos sido y somos sometidos a leyes espurias que se idearon bajo un espritu fascista, pues fueron dictaminadas en tiempos de la dictadura militar en Chile, como lo es la Ley Antiterrorista. Sin embargo, en el ltimo tiempo nos han aplicado leyes comunes de la legislacin penal como una forma de lavar la imagen del gobierno frente a las crticas que se suscitaron ante la arbitrariedad de aplicar leyes engendradas durante el perodo militar. Mas estas leyes no son menos severas ya que consideran elevadas penas en aos y estn circunscritas en procesos judiciales llenos de irregularidades en donde los montajes de orden poltico judicial estn a la orden del da.

En mi caso particular, estoy siendo procesado por sexta vez, debiendo cumplir con condenas de crcel, en algunos casos, en tanto que en otros no se me ha comprobado participacin en los supuestos ilcitos. Por esta razn, al no existir motivo alguno para encarcelarme, se recurri al montaje de un nuevo procesamiento, el cual est plagado de irregularidades, puesto que pretenden inculparme por medio de las declaraciones de otro imputado (comunero mapuche), quin fue sometido a torturas.

Ahora bien, queremos dejar en claro que la persecucin poltica, en contra nuestra, tanto de los que hoy estamos presos como de aquellos que han debido asumir la clandestinidad, es ante todo la persecucin de una idea, de una expresin poltica y de lucha mucho ms fuerte, clara y decidida, dentro de movimiento mapuche. Somos por lo tanto la representacin de la resistencia, de nuestro pueblo, a la trasnacionalizacin de sus territorios ancestrales, y a la vez tambin constituimos, en la prctica, la experiencia de reconstruccin de nuestro pueblo travs de un proyecto de rearticulacin de comunidades, sobre la base de la recuperacin y control territorial y poltico.

Otro aspecto que se debe mencionar es el hecho de que como PPM nos sentimos desprotegidos frente a la arremetida poltica judicial a la hora de enfrentar los procesos o encauzamientos de que somos objeto. Esto puesto que de partida la confrontacin de nuestras comunidades es, principalmente, con los grupos econmicos ms poderosos de este pas. Este poder de dominacin cuenta con todas las garantas del Estado Chileno, a la hora de incriminarnos y reprimirnos. El empresariado no slo controla el poder econmico en las regiones en conflicto, sino que adems controlan los medios de comunicacin y son en definitiva parte del poder poltico. El gobierno de la Concertacin acta en concomitancia con este y, a fin de cuentas, controlan el poder judicial para defensa de sus intereses econmicos. As se entiende la falta de imparcialidad y objetividad en los encauzamientos a mapuche. Por ejemplo, es una caracterstica la presencia (en los juicios contra mapuche) de una gran cantidad de abogados querellantes, que representan a las forestales, coludidas con los fiscales del Estado, a quienes se suman adems los abogados representantes del Ministerio de Interior (Gobierno).

Frente a tal presin, los jueces slo se limitan a consentir sobre las acusaciones.
Por otro lado, tampoco contamos con abogados comprometidos o cercanos a la causa mapuche (salvo un par de excepciones), por lo que debemos soportar la imposicin de los abogados “defensores” que asigna el Estado. Es paradjico e irnico; el Estado Chileno nos acusa y supuestamente el mismo Estado “nos defiende”. Es la consecuencia de haber decidido luchar en tiempos en que los organismos de defensa en Chile estn detrs de las ofertas de la social democracia, o simplemente son ignorantes frente a las violaciones de los derechos humanos que se cometen en contra del Pueblo Mapuche.

Nosotros como PPM estamos vinculados a las comunidades en lucha por la autonoma y el territorio.

2.-BACHELET Y REPRESION AL PUEBLO MAPUCHE.

Lo primero que debemos dejar en claro es que Michelle Bachelet es militante del Partido Socialista de Chile. Y en esa calidad asumi la presidencia de la repblica, pero su gobierno, obviamente, no es socialista.

Actualmente el Estado Chileno se rige, aun, por una Constitucin heredada por la Dictadura de Pinochet, y a la que cmodamente se han adaptado los actuales “demcratas” que administran este estado.

Chile, es hoy, gobernado por un conglomerado denominado “Concertacin de Partidos por la Democracia”, en donde los partidos de centro derecha son los ms fuertes, por lo tanto el gobierno de Bachelet es ms cercano a la social democracia, administrando, o ms bien imponiendo, un sistema econmico y poltico de tipo neoliberal. As, este gobierno es la continuidad de los otros gobiernos de la Concertacin, ni siquiera en el plano social, se aprecian mayores avances, para la sociedad en general, a pesar del supuesto mayor nfasis en las polticas sociales como tantos pregonan desde la Moneda.

Como los anteriores gobiernos, ste se caracteriza, en lo poltico, por administrar el Estado en funcin primero de pactos y acuerdos con la oposicin de derecha. En lo econmico, en tanto, se subordina a la ya consabida estrategia de desarrollo sobre la base de la extraccin y sobreexplotacin indiscriminada de los “recursos naturales”, de materias primas exportables, con la consecuente obtencin de acuerdos comerciales, los llamados “Tratados de Libre Comercio” con la idea de posicionar y obtener buenos negocios para el empresariado chileno y sus socios trasnacionales.

Es en este contexto poltico-econmico que resurge nuestra lucha, basada principalmente en los procesos de recuperacin de tierras usurpadas que hoy da estn en manos de los grandes grupos econmicos que dominan la mayora de los sectores claves de la economa de Chile. Por supuesto es con el sector forestal con quienes tenemos ms conflictos ya que es aqu donde se sostiene, principalmente, el sistema de propiedad territorial usurpada al Pueblo Nacin Mapuche, y es en Chile donde las actividades relacionadas con las plantaciones forestales (la madera y la celulosa) es la que genera grandes ganancias a estos grupos econmicos.

Pero tambin tenemos confrontacin con otras expresiones de la trasnacionalizacin de los territorios ancestrales mapuche; como es el caso de la instalacin de centrales hidroelctricas, proyectos de extraccin de minerales, puertos, obras viales y aeropuertos, asociados todos al desarrollo capitalista del pas. Es en este marco que el actual gobierno, por su definicin en pro del desarrollo del modelo econmico prioriza las inversiones capitalistas, queriendo lograr con ello establecer la estrategia de expansin y profundizacin del modelo econmico capitalista neoliberal.

Por esto sostenemos que la administracin Bachelet da continuidad a la estrategia de contencin de la lucha mapuche en tanto que nuestro proyecto, de Nacin, pone en riesgo los planes del modelo econmico en este territorio. Dicha contencin se orienta en dos grandes sentidos. Por un lado, est la poltica asistencialista y paternalista que ofrece programas y proyectos a las comunidades como una forma de acallar las demandas, y de paso, lograr la cooptacin de los sectores, ms dbiles ideolgicamente, de la sociedad mapuche. Aqu es necesario sealar que la cooptacin no es slo econmica sino tambin poltica, ya que desde el gobierno se deja abierta la posibilidad de participacin a aquellas organizaciones que quieran entrar en la institucionalidad vigente. De hecho, parte importante del movimiento mapuche acepta entrar en dicho juego, a travs de una postura seguidista, respecto del Estado Chileno.

Por otro lado, est la poltica del garrote, para quienes no aceptamos entrar en dicho juego. Para nosotros la represin es cada vez ms diversificada en tanto sta no slo es directa y violenta, como lo representa la militarizacin de las zonas en conflicto, los permanentes allanamientos a comunidades y la persecucin selectiva a los militantes ms consecuentes del movimiento mapuche. Tambin es el caso mencionar un tipo de represin ms encubierto o menos directo, forma acordada y llevada a cabo en conjunto con las fuerzas empresariales comprometidas en el conflicto. Aqu ya no se trata del uso desmedido de la fuerza, es un tipo de represin ms sofisticada. Se estudian las zonas donde existen inversiones capitalistas, se disponen de planes adaptados con propaganda meditica, con cursos, capacitaciones, planes de “buena vecindad”. Algunos financiados por el Banco Interamericano del Desarrollo BID.
La idea es establecer crculos de seguridad en torno a las propiedades forestales en todos los planos, poltico, social, policial y de inteligencia.

Es por ello que tambin se fomenta la creacin de los comits de vigilancia rurales (legales en Chile) que al estar conformados por pequeos parceleros, ideolgicamente racistas-antimapuche, y a su vez, dotados de una vasta logsticas y armas, actan como verdaderos “guardias blancas” de las forestales y de los latifundistas.

Es necesario dejar en claro que frente a esta realidad existen muchas comunidades que estn llevando a cabo sus procesos de lucha, as como otras evidencian una actitud de desespero frente a la nueva invasin de tierras de que son objeto por parte de las empresas forestales. A su vez, se aprecia tambin, lamentablemente, un vasto sector del movimiento mapuche que a cado en el inmovilismo y seguidismo de la lnea estatal. Esta situacin, es de exclusiva responsabilidad de aquellas organizaciones y dirigentes que oscilan entre la colaboracin con las autoridades y la autonoma discursiva. Dicho discurso es slo utilizado como una forma de conquistar adeptos, para despus conducirlos a una postura entreguista y claudicante, lo que confunde y pone freno a un verdadero y masivo proceso de reconstruccin territorial y poltica, como es la propuesta de la Coordinadora.

3.- SOBRE LA HUELGA DE HAMBRE DE LOS PPM EN EL AO 2006.

Har una referencia muy escueta acerca de este tema, ya que no manejo en toda su dimensin esta movilizacin. Puesto que en aquel tiempo me encontraba en clandestinidad y cumpliendo con otro tipo de tareas dentro de la organizacin. Por supuesto, pese a la clandestinidad y persecucin de varios de los dirigentes de la CAM, estuvimos muy atentos y preocupados por nuestros hermanos y por las caractersticas que la huelga de hambre tuvo. Esta huelga de hambre fue muy importante y gener mucha preocupacin a todo nivel, tanto al interior del pueblo mapuche, como en sectores populares y estudiantiles chilenos, as como a nivel internacional. Sin duda fue una movilizacin de gran envergadura y qued registrada como una de las huelgas mas largas en la historia chilena. La cual pudo tener consecuencias drsticas e incluso fatales, pues exista mucha conviccin de parte de nuestros hermanos huelguistas. Esta caracterstica, es sin dudas, lo ms rescatable de dicho proceso, pues evidencia la gran capacidad de entrega de los militantes de la causa mapuche.

Pero, en el marco de los logros polticos stos fueron ms bien magros. Segn nuestra impresin, esto se debi al mal manejo que se hizo de las negociaciones de la huelga, lo que no fue precisamente lo ms acertado. Se debi, tal vez, a la falta de experiencia o a la ingenuidad de los huelguistas, lo que indica, que a veces, no es suficiente actuar de buena fe. A nuestro juicio faltaron elementos ms polticos para salir airosos frente a la negativa del oficialismo.

En concreto nadie obtuvo la libertad, que era el objetivo central de esta movilizacin. Una vez ms qued claro como funcionan los organismos de poder de dominacin y sus operadores polticos, en particular del parlamento. No se obtuvo prcticamente nada, siempre se las arreglaron para entrabar una salida a favor de las demandas de los PPM.

Quizs algunos aspectos positivos, alcanzados, podran ser ciertas medidas de flexibilizacin del rgimen carcelario para los presos polticos mapuche, es decir, la posibilidad de adecuar algunos beneficios intrapenitenciarios. Sin embargo, sabemos que esta cuestin opera como una espada de doble filo, ya que por un lado abre expectativas para viabilizar la salida de la crcel, esto lo hace desde una alternativa individualista, basndose en definiciones personales, que tienden a la divisin y disgregacin de los P.P.M, como tales, que es justamente lo que el Estado Chileno persigue. Esto genera, a su vez, desazn y desconfianza y con ello la prdida de una actitud colectiva para enfrentar la prisin poltica.

A nuestro juicio el resultado ms rescatable de esta movilizacin la constituye el hecho cierto de haberse generado un fuerte respaldo y apoyo a esta causa, que en el fondo activa el gran apoyo y solidaridad que an concita la causa mapuche en general. La movilizacin no slo exigi la libertad de los PPM, si no que adems extendi su apoyo al conjunto de nuestras reivindicaciones como Pueblo Nacin Mapuche.

Nuestra opinin, es que este tipo de movilizaciones son absolutamente legtimas, por cuanto permiten obtener logros polticos y morales que son importantes para mantener vigente las banderas de la lucha de nuestro pueblo.

No obstante es necesario aprender de los errores, valorar los aciertos y emprender con combatividad nuevos desafos. Dentro de esto hay que revisar con ms atencin a quienes se les entrega la confianza de llevar adelante las negociaciones en los periodos ms crticos de una huelga de hambre, para no volver a entregar atribuciones a grupos o personas, que por su posicin, slo buscaron protagonismo para un mejor reacomodo en el sistema, traicionando las expectativas de los huelguistas. La enseanza es que no se puede contar con organizaciones o personas, que operan en el marco de la oficialidad estatal, ya que es obvio que terminarn transando con las propuestas que se ofrecen desde el gobierno de turno, es de suponer que se antepondrn los intereses polticos del sistema por sobre las legtimas reivindicaciones, en este caso de los PPM.

Para desarrollar este tipo de movilizaciones, si bien, se hace necesario contar con todo tipo de respaldos, se debe dar mayor nfasis y protagonismo a la lucha que puedan desarrollar las propias comunidades y sus expresiones de lucha ms directa. Se debe contar con el apoyo de los sectores ms consecuentes del movimiento mapuche y de aquellos movimientos sociales y polticos cercanos a nuestra causa. Esto con el objetivo de generar una correlacin de fuerzas a favor de una salida consecuente con nuestros planteamientos polticos.

Por ltimo, este tipo de luchas al interior de las crceles tambin se legitima para obtener otro tipo de resultados, como la denuncia de la persecucin y represin que sufre nuestro pueblo de parte del Estado Chileno, y por lo tanto, el reconocimiento de nuestra calidad de Presos Polticos.

En este sentido son tambin una herramienta importante para denunciar medidas de aislamiento, segregacin y dispersin que han afectado a algunos PPM.

Por otro lado permiten adems mejorar las condiciones de sobrevida de los presos, y su vnculo con sus familiares, considerando que en su mayora se trata de personas que viven en comunidades mapuche ubicadas en sectores rurales muy distantes de los centros de reclusin, a quienes se les dificulta visitar a sus presos.
De este modo es necesario transformar la crcel y la prisin poltica en un bastin ms de la lucha por la liberacin nacional mapuche.

4.-SITUACION GENERAL EN EL WALL MAPUCHE

Para comprender la realidad actual del pueblo mapuche es necesario remontarse un poco en la historia.

En primer lugar somos un pueblo que mantuvo su libertad hasta 1881, aproximadamente, lo que nos diferencia de otros pueblos originarios del continente; ya que pudimos mantener la independencia frente a los espaoles, en el transcurso de cerca de 300 aos. Solamente fuimos doblegados a fines del siglo XIX, tras la conformacin de la Republica de Chile. Este hecho histrico es el que nos permite reafirmar la tesis de que somos una Nacin, claro actualmente invadida y sometida , pero una Nacin, ocupada por dos estados naciones , el de Chile y Argentina.

Fuimos un Pueblo Nacin que fue derrotado militarmente – una derrota parcial, decimos hoy- sin embargo seguimos ocupados territorialmente por los estados invasores. Sobre todo en el caso del Estado Chileno, los gobiernos de la Concertacin, se han empeado en mantener una estrategia poltica orientada a la expansin y profundizacin del capitalismo neoliberal, en todos los territorios, y en todas las esferas de la sociedad Chilena, la que incluye a nuestro pueblo.

La administracin de la concertacin ha demostrado que gobierna ms apegada al mercado, que a los valores de justicia social, de la sociedad en general, o del derecho a la libre determinacin, en nuestro caso. Su nico objetivo es asegurar el modelo econmico centrado en la explotacin indiscriminada de los “recursos naturales” y en consecuencia, a una obsesionada, bsqueda de mercados para las exportaciones de dichas materias primas, cediendo con ello frente a los tratados de libre comercio, que a fin de cuentas, slo benefician a las trasnacionales y al gran empresariado chileno.

Como ejemplo tenemos el caso de la exportacin de celulosa, la cual est en un segundo plano de importancia despus del cobre, con la salvaguarda de que estas son inversiones casi exclusivas de los grupo econmicos chilenos; Con esto se explica, en parte, la inmensa concentracin de la propiedad de la tierra, o latifundios, (ms de dos millones de hectreas) que poseen los consorcios madereros.

La industria forestal en Chile est concentrada en dos grandes grupos empresariales, liderados por Anacleto Angelini, dueo de la Copec de la cual es filial Forestal Arauco y Eleodoro Matte, dueo de la CMPC de la cual es filial la Forestal Mininco.

Resulta paradjico que en las regiones donde se desarrolla este lucrativo negocio han pasado a convertirse en las zonas ms pobres del pas; producto obviamente de la sobreexplotacin y la concentracin de la riqueza en pocas manos. Es justamente en estas regiones donde estn ubicadas la mayor parte de las comunidades mapuche. Dando cuenta del ms impresionante sistema de inversin, basado en la usurpacin y despojo al Pueblo Nacin Mapuche.

Esta situacin no slo ha generado pobreza, sino que adems a conllevado a la prdida de la diversidad biolgica, siendo reemplazado el bosque nativo por el monocultivo del pino radiata y el eucaliptus. Lo que ha influido fuertemente en la perdida de nuestras manifestaciones religiosas y culturales, las cuales tienen su principal fundamento en la tierra y su equilibrio natural.

Para nosotros, la expansin de las inversiones forestales en el Wallmapu, as como la aparicin de otros proyectos capitalistas en los rubros mineros, hidroelctricos y otros, constituye una amenaza tal, que podramos afirmar que estamos en presencia de una poltica de exterminio hacia las comunidades mapuche, llevada a cabo por el Estado en su afn de transnacionalizar la totalidad de nuestros territorios ancestrales.

Pensamos que la “democracia actual”, inserta en la mundializacin de la economa, ha hecho definiciones en torno a la situacin de nuestro pueblo: La integracin forzada y la desaparicin paulatina de nuestras comunidades. Slo as se entiende la situacin estructural de pobreza de que somos objeto debido, principalmente, a la falta de tierra. Frente a lo cual no existe voluntad poltica ni inters de modificar dichas condiciones. Salvo los ofrecimientos oficialistas que, muchas veces, han engaado a algunos de nuestros hermanos, y que slo consisten en medidas asistencialistas que en ningn caso resuelven los problemas econmicos de fondo de las comunidades, y menos aun, responden a nuestras reivindicaciones polticas como Nacin Mapuche.

En este caso, ponemos como ejemplo la pobreza estructural en que viven las comunas de Tira, Cholchol y alto Bo Bo, a pesar de que cuentan con “autoridades” mapuche que son militantes de partidos de gobierno. Esto demuestra que la participacin de mapuche en las instituciones chilenas no es ningn aporte a nuestra lucha, puesto que estos “polticos mapuche” continan administrando las comunas desde la misma lgica del invasor.

De hecho, an, se insiste en creer que con los gobiernos de la Concertacin se abrirn grandes posibilidades, a partir de nuevos espacios y compromisos que, sin embargo, en el ltimo tiempo se han ido esfumando, quedando en la prctica, slo, nuevos proyectos de inversin capitalista en nuestros territorios.

Es frente a esta realidad que el sector ms consecuente del movimiento mapuche ha retomado las banderas de la libertad, legado de nuestros antepasados, y hemos vuelto a reivindicar con fuerza el territorio y la autonoma como los ejes fundamentales para la reconstruccin de la Nacin Mapuche y su futura independencia. Es por ello que las recuperaciones de tierras y las experiencias de control territorial son rpidamente reprimidas por el Estado de Chile.

En la actualidad, muchas de las luchas de las Comunidades han sido fuertemente intervenidas por “interlocutores” que lo nico que buscan es generar puentes con el gobierno que permitan una salida al conflicto en los marcos de la institucionalidad, y por sobre todo, en beneficio del empresariado.

Muchas de las negociaciones son desarrolladas de manera fraudulenta. Estas maniobras responden a un plan concertado desde el gobierno y representantes del empresariado, quienes estudian la situacin especfica, destinan operadores polticos, adecuados a la realidad los que, a su vez, se contactan con eventuales “yanaconas” (traidores), es decir, “agentes mapuche”, quienes a cambio de buenos dividendos econmicos, traicionan a sus comunidades, para desmovilizarlas y bajar sus objetivos.

Esta es la forma que ms ha resultado para dividir el movimiento mapuche, lo que ha generado quiebres al interior del proceso de lucha. Al menos estas maniobras no han afectado el funcionamiento interno de la CAM ya que sus militantes han sabido ser consecuentes, moral y polticamente, al momento de ponerse al frente de la lucha mapuche.

Tenemos que dar cuenta que la CAM es la organizacin ms perseguida polticamente por el Estado Chileno y por lo tanto es, tambin, objeto de silenciamiento y tergiversacin por parte los operadores polticos del estado, de las organizaciones mapuche pro gobiernistas y socialdemcratas, y de los medios de comunicacin oficialistas y de derecha.

Otra situacin que esta ocurriendo y que es necesario resaltar, para ejemplificar cmo acta el Estado Chileno en contra nuestra; es el Proyecto Minero en la zona del LLeu LLeu. A esta zona corresponde un lago del mismo nombre, el cual est rodeado de numerosas comunidades mapuche, al menos un 35% de la ribera del lago es ocupado por estas. El otro 65 % est, la mayor parte, en manos de empresas forestales, incluyendo a las vastas zonas montaosas que quedan hacia el interior. Lo concreto es que en este lugar existe una fuerte confrontacin, entre nuestro pueblo y la actividad forestal frente a lo cual el gobierno concertacionista ha tomado parte en el conflicto y ha dispuesto un apoyo incondicional a los empresarios.

Esto se expresa, por un lado, en el desarrollo de una fuerte campaa de cooptacin dirigencial, y de comunidades, a las estrategias locales de “desarrollo” gobiernistas, para lo cual, entre otras medidas, cuenta con un alcalde de origen mapuche –Adolfo Millabur (Comuna de Tira)- para llegar con dichas propuestas, que evite la natural confrontacin con el invasor capitalista.

Por otro lado, el gobierno chileno ha desplegado un fuerte dispositivo policial-antisubersivo en que las llamadas “fuerzas especiales” han sido trasladadas a los sectores rurales y cordilleranos, del Wallmapu, con el objeto de que acten como fuerzas contrainsurgentes, siendo distribuidas a travs de campamentos, muchos de ellos desconocidos para la opinin publica. Sobre la base de esta nueva poltica, la zona de LLeu LLeu se ha convertido en uno de los territorios ms militarizados de este pas.

Con relacin a esto sabemos que la razn de fondo no es slo garantizar la inversin forestal sino permitir la instalacin en la zona de un gran proyecto minero en la ribera del lago. Lo que trae como consecuencia inmediata la instalacin de grandes consorcios de dicho rubro. De acuerdo a las exploraciones en esta rea estaramos frente a la presencia, principalmente, de escandio y uranio. Metales requeridos para la industria aeronutica y nuclear.

A nosotros nos queda claro que en esta actividad, sern las grandes corporaciones mineras las que se adjudicarn la licitacin para explotar estos preciados metales, y como es en el caso de Chile, sern empresas extranjeras y corporaciones multinacionales las que se instalarn definitivamente en nuestros territorios.

Entonces el problema ahora no ser slo de disputa territorial e intervencionismo, sino que, frente a esta nueva realidad, habr un proceso de destruccin total y ms acelerada del “hbitat ancestral mapuche”, no slo reducido al tema de la erosin del suelo, sino de la contaminacin de uno de los lagos mas limpios y puros del mundo.

El gobierno una vez ms acta en concordancia con su poltica econmica de expandir a toda costa su modelo de desarrollo capitalista, pasando nuevamente por sobre las comunidades mapuche. En este sentido es que pronosticamos un nuevo frente de lucha en la zona de LLeu LLeu, en que a nuestro juicio habr una gran resistencia de parte de nuestro pueblo. Sin dudas, estamos en un nuevo escenario para la confrontacin, dado por la militarizacin de la zona en disputa, el que ratifica nuestra postura de que sta confrontacin se da entre un Estado capitalista y el Pueblo Nacin Mapuche.

5.-SOBRE LA DISCRIMINACION Y LA MIGRACION

En relacin con la discriminacin de que somos objeto como mapuche, que se expresa en todos los sentidos, en lo econmico, poltico, social y cultural, hay aspectos que son ms encubiertos, que son necesarios desentraar. A partir de la derrota militar que sufrimos, se han aplicado, en forma sistemtica, polticas que relegaron a las comunidades en escasas y malas tierras, las cuales fueron denominadas reducciones. Hacemos recuerdo que se nos usurp ms del 95% de nuestro territorio histrico. Esta situacin no slo empobreci materialmente a nuestro pueblo, sino que paulatinamente se fue socavando otros aspectos de nuestra realidad social y cultural, A travs de los distintos perodos el Estado Chileno ha llevado a cabo polticas solapadas de exterminio, cuestin que hizo ms difcil la sobrevida mapuche. Sin embargo, nuestro pueblo ha podido resistir a estos diferentes intentos.

Por eso reconocemos vlidas, como formas de resistencia, todas aquellas manifestaciones econmicas, culturales, religiosas y sociales, que se han antepuesto a las polticas del Estado. Frente a esta terquedad y capacidad de sobrevivencia demostrada, por nuestro pueblo, los sucesivos gobiernos han debido disear nuevas formas de sometimiento, imponiendo polticas asimilacionistas en las que se ofrece la integracin forzada, al sistema econmico y a la “chilenidad occidental”, a travs de proyectos de desarrollo, bajo una lgica capitalista.

Al mismo tiempo se presiona con la pobreza, promoviendo como salida la migracin y la transculturizacin, sobre todo de los jvenes. En este sentido podemos afirmar que la intencin del Estado siempre ha sido terminar con el problema indgena, pero al parecer es en la forma en que no han tenido muchos aciertos, pues aun continuamos resistiendo.

Por ejemplo, durante la dictadura se quera terminar con los mapuche a travs de la conversin de comuneros a pequeos propietarios, a travs de la ley de Propiedad Individual de la Tierra, que tena como objetivo de que los mapuche pudieran vender sus tierras. Esto permiti que los empresarios forestales tuvieran la posibilidad de comprar tierras a muy bajo precio, lo cual adems fue subvencionado por el gobierno militar. Durante este proceso las plantaciones forestales reemplazaron millones de hectreas de bosque nativo y suelos cultivables.

Posteriormente los gobiernos “democrticos” de la concertacin han generado un marco de legislacin cada vez ms asimilacionista, en su efecto, fue diseada para lograr la consolidacin de los procesos de inversin capitalista en el Wallmapuche.

Estos nuevos procesos de ocupacin y apropiacin de nuestros territorios, slo han agudizado la pobreza de las comunidades y han propiciado la migracin mapuche hacia los centros urbanos, lo cual ha ido en aumento, en el ltimo tiempo. Ntese que ms del 40% de nuestra gente se ha visto obligada a abandonar las comunidades y buscar la sobrevida en los sectores marginales de las urbes.

Retomando el tema de la legislacin, hemos dicho que la Ley Indgena en Chile es parte de la estrategia de contencin de las demandas mapuche de autonoma y territorio, la Ley Indgena se circunscribe, mas bien, en la poltica social del gobierno que es asistencialista y que en su fondo pretende la desestructuracin de la idiosincrasia cultural de las comunidades, es una forma mas de imponer el colonialismo ideolgico de parte del Estado. No olvidemos que fue diseada por los operadores polticos de la concertacin de acuerdo con los analistas de derecha, por lo que tiene como objetivo, a travs de sus medidas paliativas, contener las reivindicaciones en el mbito local y lograr la cooptacin de comunidades y organizaciones mapuche que se vuelven seguidores de estas polticas
La idea de fondo es crear un clima de calma en la zona mapuche para que se impongan los proyectos de inversin.

La mantencin de un tipo de legislacin as tiene un propsito de parte del Estado y es frenar todo tipo de avance en materia de reconocimiento de los derechos fundamentales que les cabe al pueblo mapuche, as se entiende que ni siquiera por la va “legal” se haya conseguido algn avance, el parlamento por ejemplo siempre ha rechazado que el gobierno firme y ratifique el convenio 169 de la OIT y se niegan a otorgar reconocimiento constitucional de los mapuche como pueblo, mecanismos que si se lograsen, al menos abriran algunas expectativas en el mbito poltico, lo que generara nuevos frentes por reivindicar, derechos como pueblo originario. Sin embargo, nos queda absolutamente claro que esta nula voluntad tiene una razn de fondo, estratgica de parte del Estado, la desaparicin definitiva, tanto ideolgica como fsica, de nuestras comunidades.

Frente a esta situacin, y asumiendo nuestra responsabilidad, como la expresin de movimiento mapuche ms consecuente, con las demandas y reivindicaciones histricas de la Nacin Mapuche, hemos definido levantar estrategias de mayor confrontacin con el sistema con la idea de generar un gran proceso de lucha. Este proceso se encuentra en una etapa de creacin de las bases ideolgicas y organizativas, para levantar una propuesta de Liberacin Nacional Mapuche.

SOBRE LA VISITA DEL DELEGADO BATASUNA

La visita de nuestro hermano Walter gener mucho revuelo en sectores derechistas y gobiernistas. En el caso de la prensa de derecha se observa en ella su carcter fascista en este tipo de campaas mediticas que no tolera que dos pueblos oprimidos se encuentren y generen solidaridades.

Para nosotros como militantes de la CAM y para el movimiento mapuche en general, constituye un gran honor tener la visita de un delegado tan importante; representante de una consecuente e histrica organizacin de Euskal Herria, como es Batasuna.

Respecto de este evento, lo ms importante, es la definicin que ha hecho el pueblo vasco al definir su relacin con la Nacin Mapuche en forma diferenciada, de su relacin con organizaciones chilenas. Esto da cuenta de su mejor comprensin respecto de nuestra calidad de Nacin oprimida. En este sentido nos ha dejado muy contentos su actitud de visitarnos en la crcel y asignarnos la calidad de representantes de nuestro pueblo.

Nos sentimos muy orgullosos de recibir dicho reconocimiento, sobre todo porque este viene de un pueblo que ha desarrollado una importante lucha por su independencia la cual seguimos con atencin pues es un ejemplo para nuestro proceso.

Como Coordinadora estamos satisfechos ya que hemos sido capaces, tambin, de posicionar nuestra lucha en el mbito internacional generando simpatas y respeto de las organizaciones polticas y sociales, nacionalistas y revolucionarias, ms importantes de los diferentes pueblos del mundo. Algunas de las cuales nos han visitado, generando importantes encuentros, y de otras hemos recibido sus saludos y respaldos.

Por ltimo enviamos un gran saludo al heroico y hermano pueblo vasco, para nosotros, faro desde el ultramar, por la dignidad y la libertad. Vuestro ejemplo de lucha abre esperanzas a nuestras naciones originarias.

POR UNA EUSKADI Y UN WALLMAPUCHE INDEPENDIENTE.

GARRAIPENA GUREA DA (LA VICTORIA ES NUESTRA)

WEUWAI-MARRICHIWEU (TRIUNFAREMOS, DIEZ VECES VENCEREMOS)

Desde Crcel de Angol, Julio 2007.
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Comunicado Grupo ke se atribuyó por e-mail bombazo en banco de Providencia.

Abril 17th, 2008

ESTAMOS CELEBRANDO!!

“Nuestra bandera, la bandera anarquista revolucionaria, est grabada con letras orgullosas y sangrientas: la destruccin de todos los estados, la aniquilacin de la civilizacin burguesa, la organizacin libre y espontnea de abajo hacia arriba por medio de las asociaciones libres, la organizacin incontrolada de los trabajadores, de toda la humanidad emancipada, y la creacin de un nuevo mundo universalmente humano” (Mijail Bakunin)

En marzo de 1871 se encendieron los cimientos del orden capitalista. La Comuna de Pars enseaba al mundo antes surgido de la alianza de monrquicos y burgueses, que el viejo sueo de libertad era una realidad que se poda conseguir tomando el control de la inmediata realidad, y que las cabezas de los amos caan tan fcilmente como ellos los esclavizaban. Qu sucedi con este proyecto? El odio a un mundo de seres humanos sin cadenas y felices provoc la reedicin de la santa alianza entre estados, los que enviaron a sus hordas de delincuentes uniformados a intentar acallar a sangre y fuego este destello de libertad. Intento que, por cierto, no dio como resultado la Revuelta generalizada triunfante, pero tampoco fue convertida en un cadver de la historia. La revuelta social continu y contina hasta la actualidad. La revuelta social es incontrolable.

Hoy las tropas de ocupacin estn entre nosotros. Vigilando en cada esquina, vistiendo uniformes o de “civil”, mirando un monitor que les llevan imgenes de una cmara, conduciendo vehculos que hacen destellar el color de la sangre; vigilando en cada esquina, armados por el Estado para dispararnos en cualquier momento. Estas tropas de ocupacin viven y se reproducen entre nosotros: jvenes con una experiencia de vida por construir, con la posibilidad de aportar con sus energas e intelecto al bando de libertad en esta guerra social, terminan su vida cortando su cabello, enfundndose un uniforme y renunciando a pensar y a vivir. Ellos son los que nos apuntan. Y mira la sonrisa de satisfaccin con que ejecutan las rdenes de sus amos, sabemos que la has visto. Esos individuos han dejado de ser humanos, han perdido su humanidad.

No pueden ser nuestros amigos. Son nuestros enemigos que se esconden en esas cloacas que llaman cuarteles. Ah los atacaremos, como hoy bombardeamos este templo del robo institucionalizado. Tal vez la prxima vez ataquemos sus hogares, por qu no?, ellos lo hacen cuando declaran que algn individuo representa un peligro para su sociedad, acosan familias y las encarcelan bajo algn pretexto que intenta encubrir el secuestro y chantaje legales. Lo nuestro es defensa… y ataque!!.

Desde este lugar de destruccin creadora saludamos a los combatientes que prendern fuego el 29 de marzo. Jvenes combatientes irreductibles. Y tambin hacemos un llamado a mantener todas las noches la revuelta, a salir de la poblacin para atacar los barrios del enemigo, a superar la rutina revolucionaria con la renovacin de energas y la innovacin de los materiales a usar, las armas estn en todos lados, solo debemos dirigirlas a nuestros carceleros.

Odiamos la riqueza y la acumulacin. Enriquecerse no es ms que robar el trabajo o dinero de otros. La propiedad es el robo. Aquello que los verdaderos ladrones llaman “robo” no es ms que la recuperacin de lo robado.

Recupera!!

“Sin la pasin destructiva la causa revolucionaria no puede llevarse a cabo, porque la revolucin es imposible sin una destruccin avasalladora y apasionada, una destruccin saludable y fructfera, pues mediante tal destruccin nacen y llegan a la existencia nuevos mundos” (Mijail Bakunin).

CELABRAMOS LA COMUNA DE PARS, COMO CELEBRAMOS LOS AJUSTICIAMIENTOS DE LOS ASESINOS DE LA JUVENTUD INSURRECTA!

REVIENTAN LAS CALLES DE LOS RICOS AL PASO DE LA REVUELTA SOCIAL!!

FUERZA MAPUCHES, LOS ESTADOS CAERN

COLUMNAS ARMADAS Y DESALMADAS JEAN - MARC ROUILLAN
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Grupo se atribuy por e-mail bombazo en banco de Providencia

La fuerte detonacin, que se produjo minutos despus de la una de la madrugada, destruy totalmente la sucursal bancaria. El artefacto fue instalado en las afueras del lugar y se poda apreciar una gran nube de humo. (TERRA.cl)

SANTIAGO, marzo 18.- Un grupo denominado “Grupo Armado y Desalmado Jean Marc Rouillian” se atribuy mediante un e-mail la autora del bombazo que esta madrugada afect a una sucursal del Banco BCI, ubicada en la interseccin de Antonio Varas con avenida 11 de Septiembre, en Providencia.

El mensaje fue enviado a radio Bio Bio, y en ste atribuye la accin terrorista como un apoyo a la causa mapuche y a los desvalidos del pas, adems de hacer un amplio llamado a movilizacin para el sbado 29 de marzo, fecha en que grupos anarquistas conmemoran el llamado “Da del Combatiente”.

La fuerte detonacin, que se produjo minutos despus de la una de la madrugada, destruy totalmente la sucursal bancaria. El artefacto fue instalado en las afueras del lugar y se poda apreciar una gran nube de humo.

Efectivos del Grupo de Operaciones Especiales Policiales (GOPE) de Carabineros para realizar los peritajes de rigor, trabajo que termin cerca de las 04:00 horas.

Segn algunos testigos, inicialmente se pens que se trataba de un accidente, aunque luego se dieron cuenta que lo sucedido fue producto de la explosin de un artefacto.

“Al lado del restaurante Liguria y de repente estbamos todos sentados y se escuch un bombazo bien fuerte, nos imaginamos que podra haber sido un choque de camiones muy fuerte”, seal un testigo.

En el lugar se encontr un papel que con la leyenda “Fuera de Servicio”, y se presume fue dejado en el lugar por antisociales para evitar que alguien estuviera en el cajero automtico del banco al momento de la detonacin.
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Fuente: Terra.cl

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HABLA EL MAPU-LAUTARO

Abril 17th, 2008

El MAPU se constituy como una importante organizacin revolucionaria en el Chile de los ‘80, y que prosigui la luchar armada con la llegada de la democracia en 1990.

-Cul fue el anlisis poltico que su organizacin elabor para no dejar las armas y enfrentarse de forma directa a la democracia chilena?

-En primer lugar, es necesario dejar muy claro que nuestro Partido se plante ya en los tiempos de la dictadura de Pinochet, que nuestra lucha no se limitaba a un simple cambio de presidente, ni que la democracia significara para nosotros una convocatoria cada cierta cantidad de aos para elegir quin de los representantes de las clases dominantes se sentara en ese circo llamado Parlamento. Nuestro combate, como bien est expresado en nuestra consigna, no se detiene hasta la Toma de Chile.

Esto quiere decir simplemente que, hoy en Chile, el poder lo tienen los mismos que ayer, el imperialismo y a burguesa local apoyndose en las Fuerzas Armadas; todo est adecuado, el modelo econmico de la superexplotacin, la institucionalidad antipopular, el Estado policial anti-insurgente, la justicia corrupta y cmplice de los criminales, la impunidad, es decir, todos los viejos vicios que procur el militarismo chileno. La sociedad chilena est objetivamente dividida, por una parte el 20% de la poblacin que concentra ms del 60% de la riqueza nacional, y por otra parte el 60% de la poblacin que recibe el 15% del ingreso (considerando que el 20% ms pobre de los chilenos recibe slo el 3,4% de dicho ingreso). este orden capitalista fue impuesto a sangre y fuego por la dictadura de Pinochet, y ahora est siendo administrado y perfeccionado en el sentido que lo quieren las clases dominantes actuales, encabezadas por el eje Democracia Cristiana-Partido Socialista. El cambio de gobierno y la bullada democracia son herramientas para intentar perpetuar un sistema excluyente y antipopular. En el capitalismo, hasta la ms “avanzada” de las democracias es la dictadura de la burguesa, y en Chile, evidentemente no escapamos a esa regla universal. La democracia capitalista en Chile significa que hoy permanecen en las crceles de alta seguridad ms de 120 presas y presos polticos, con juicios tanto en la justicia civil como militar, entre ellos cinco compaeros nuestros condenados en primera instancia a pena de muerte; los casos de torturas son una constante, continuando con operaciones para asesinar a militantes populares. Las leyes laborales son las mismas de la dictadura, donde se persigue a los sindicalistas revolucionarios, y la ola privatizadora generada en 1978 alcanza hoy niveles jams conocidos. As las cosas, nuestros objetivos en tanto que Partido, la Revolucin, y el Chile popular y, evidentemente, construir el socialismo, cuestiones an y transitoriamente no realizadas. De cualquier manera, las razones de nuestro combate siguen ms vigentes que nunca, una vez explicado el cuadro de involucin econmica y de corrupcin generalizada que infecta nuestro pas.

-La organizacin a la cual usted representa se hizo muy popular en operaciones armadas como recuperacion y reparticin de camiones de pollos, lcteos, preservativos, carne, zapatos, etc. En qu contexto poltico se realizaban estas acciones?
-El contexto poltico era el de la dictadura, y ahora es de la “democracia” de los ricos, cosa que ya explicaba antes. Estas operaciones se inscriben dentro de lo que nosotros llamamos el ejercicio directo de los derechos del pueblo. En el sistema capitalista, son los trabajadores los que producen la riqueza y los frutos, y los productos de esa riqueza le son permanentemente negados. Nuestra lgica apunta a incorporar de manera directa al pueblo en la guerra contra el capitalismo, y una de esas formas es mediante operaciones militares de masas en las que el pueblo se hace partcipe concreto en una accin revolucionaria, y adems recupera para su uso los productos que les han sido eternamente robados. Es una forma de ir tomando Chile a travs del derecho tanto a la alimentacin como a los mltiples espacios para la vida plena. Recuperamos camiones de alimentos, como sealas, pero tambin expropiamos msica, libros, artculo de deporte, etc. Todo lo que le es privado al pueblo y a la juventud, popular y que significa, adems de negarles lo bsico, negarles lo vital y lo ms hermoso de la existencia.

1994 se sita como el ao del descalabro represivo del MAPUL, con toda su dirigencia y sus ms importantes cuadros en prisin, cmo enfrenta la organizacin esta realidad y cmo articula su futuro?

Ese fue el ao en que recibimos los ltimos golpes represivos y que incluyeron la detencin de nuestro Secretario General, Guillermo Ossandn, que es uno de los cinco presos polticos condenados a muerte; esto cierra un ciclo que cont con la detencin de importantes cuadros de direccin y la cada en combate y asesinato de otros compaeros vitales para el Partido. El enemigo nos golpe fuerte, y nuestra capacidad dirigente y militar result seriamente afectada. Sufrimos una derrota tctica que se debi tanto a que el enemigo se concentr en aniquilarnos y para ello no escatim en recursos, como tambin a nuestro propios errores. Hoy nuestros cuadros en prisin siguen combatiendo transformando la crcel en bastin de lucha. La tarea actual del Partido pasa por nuestra reconstruccin, tarea siempre actual en toda organizacin marxistaleninista; recomponer nuestra fuerza y capacidad dirigente para combatir ms y mejor por la revolucin. Un Partido como el nuestro debe estar muy ligado a las masas, presente en organizaciones populares y de trabajadores, activo y operante en el seno de la clase obrera, y con una capacidad militar creciente y efectiva. Estas son las tareas actuales y permanentes de nuestra organizacin, y el deber, por supuesto, de concretarlas.

Cul es el anlisis que hace el MAPUL de la actual situacin poltica y cmo se plantean, si cabe, transformarla?

En el contexto internacional, estamos viviendo una crisis estructural del capitalismo; el hambre, la miseria, la destruccin del medioambiente, la explotacin y la marginacin son las nicas lacras que el capitalismo puede aportar para el futuro de la humanidad. En Latinoamrica esto se expresa con una fuerza evidente, pero tambin se expresa la respuesta organizada del pueblo pobre en la lucha por el futuro. Mxico, Per, Colombia, son escenarios privilegiados del avance de la guerra del pueblo contra los poderosos y hambreadores; all importantsimos procesos revolucionarios estn en marcha conducidos por vanguardias marxistasleninistas que se perfilan capaces de lograr la toma del poder. En nuestro pas, como ya lo hemos expresado, contina un sistema antipopular que beneficia a los grandes grupos econmicos, y es ah donde la unidad de los revolucionarios chilenos deben hacerse patente. Nuestra estrategia, la Guerra Insurreccional de Masas (GIM) optar siempre por favorecer la unidad, para articular un verdadero Bloque Popular, en guerra abierta contra el sistema. Nuestra ventaja, en trminos generales, es que el modelo implantado en Chile est entrando en severas contradicciones, lo que sin duda va a favorecer el rearticulamiento de los histricos movimientos revolucionarios, y aqu, el MAPU-L se va a jugar por entero para concretar presencia efectiva, para construir de una vez el socialismo en Chile.

W. Waldelis

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COMUNICADO PUBLICO COMUNIDAD JUAN PAILLALEF

Febrero 19th, 2008

El Dia 16 de febrero del ao en curso, el miembro de la Comunidad Juan Paillalef, Waikilaf Cadin Calfunao, se dirigi por segunda vez despus de haber cumplido el 29 de Noviembre una pena de 500 das en la Crcel de Alta Seguridad de Santiago, al centro de cumplimiento penitenciario de Temuco con la finalidad de visitar a su padre y Werken de la Comunidad , Antonio Cadin Huentelao.

En el interior del recinto fue obligado a someterse a un control excesivo y vejatorio para le dignidad de todas las personas, ante lo cual el comunero y dirigente de nuestra “ Comunidad Juan paillalef ” se neg, tomando en cuenta que su padre se encuentra detenido en calidad de preso poltico mapuche, y tal trato degradante no corresponde bajo ningn punto.

Posteriormente a este incidente el comunero fue reducido, con violencia por un grupo de alrededor de 9 funcionarios lo cual le produjo lesiones de carcter leve, junto con esto fue expulsado del centro penal. Luego en las mediaciones solicito que un carro policial lo trasladara a constatar lesiones, solicitud que no fue atendida

Al contrario, el comunero fue detenido por personal de Carabineros de la 2e Comisara de Temuco, en la cual se lo informo que se iniciaba un procedimiento en su contra por el delito de lesiones leves contra 2 funcionarios de Gendarmera y amenaza verbal….!????.

El, domingo 17 de febrero, se realizo la formalizacin en el Juzgado de Garanta de Temuco, acusado por el fiscal Claudio Berrato (el mismo que esta encargado de investigar los incendios que han afectado a la comunidad y que hasta ahora estn sin solucin), quedando sujeta en esta audiencia a prisin preventiva por el periodo de 2 meses y siendo trasladado a la Crcel de Angol donde debe pertenecer aislado de la poblacin penal por orden del Tribunal, vulnerando una vez ms los derechos humanos, humanos y las garantas constitucionales del comunero. Quedando de manifiesto el obrar, racista y tendencioso del sistema judicial del Estado Chileno, en donde se constata claramente el abuso y la persecucin poltica en contra de weikilaf y su familia, de la cual varios miembros se encuentran encarcelados en distintas crceles de Chile.

Repudiamos el montaje realizado en los Tribunales de Temuco en donde nuevamente encarcelan a un Mapuche por medio de un montaje judicial.

Por tal motivo la Comunidad Juan Paillalef toma la decisin de iniciar un proceso de accin directa, manteniendo en alerta la preocupacin, por la situacin de nuestro dirigente Waikilaf Cadin y por su integridad fsica y sicolgica; puesto que en una detencin anterior fue victima de torturas y apremios ilegtimos por parte de funcionarios de Gendarmera de Temuco, situacin ampliamente conocida tanto por la comunidad nacional e internacional, y constatada por organizaciones de derechos humanos, ante este hecho nuestro comunero, interpuso una querella por Tortura, la cual fue declarada admisible, por la corte de Temuco, pero aun se encuentra, sin respuesta,y los autores permanecen en la impunidad absoluta, tal como sucede en varias denuncias presentada en tribunales por la Comunidad Juan Paillalef.

Hacemos un llamado a repudiar estos abusos que sistemticamente afectan a nuestro pueblo mapuche y estar atentos para denunciar estas actitudes racistas y discriminadoras, las cuales estamos hartos de soportar.

Dejamos claro que seguiremos defendiendo nuestras demandas como pueblo mapuche y que ni la crcel ni la persecucin, acallara nuestra voz, al contrario tal como nuestros ancestros resistiremos los embates de un Estado que pretende por la fuerza integrarnos, y defenderemos nuestro derecho a existir, como pueblo Nacion Mapuche.

Basta de montajes judiciales

Basta de hostigamiento y persecucin

Basta del terrorismo del Estado Chileno

Justicia, Territorio, Libre Determinacin!! Marrichiweeeuuuuu
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Declaracion publica comunidad Mapuche Temucuicui

Febrero 13th, 2008

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Ante nueva y violenta incursin de carabineros y frente al continuo hostigamiento hacia nuestra comunidad Mapuche de Temucuicui, la comunidad Mapuche de Temucuicui, de la comuna de Ercilla, mediante la siguiente declaramos a la opinin publica nacional e internacional lo siguiente:
1.- Hoy, martes 12 de febrero de 2008, siendo las 13.30 hrs, un gran contingente de la polica de fuerzas especiales, ingreso violentamente a esta comunidad, sin provocacin alguna e incursion a los caminos que conducen al interior de la comunidad, siendo respaldados por avionetas, helicpteros y carros lanza gases, que en todo momento provocaron a los comuneros quienes vieron con impotencia y de manera pacfica el desplazamiento y destrozos de cercos provocados por el convoy policial.
2.- Adems, mientras atravesaba los caminos internos, los funcionarios gritaban eptetos racistas y discriminatorios en contra de los comuneros, especialmente contra Angelo y Aleni Marillan (de 13 y 10 aos respectivamente) quienes en ese momento caminaban en direccin hacia sus viviendas.
3.- Al mismo tiempo, en que aconteca esto en la comunidad, Ral Ceballos, corresponsal de radio Bio Bio, informaba desde Collipulli que se haban producido enfrentamientos entre la polica uniformada y los miembros de nuestra comunidad, argumentando que la polica debi solicitar refuerzos, ya que el enfrentamiento era lgido en la comunidad de Temucuicui.
Desmentimos categricamente esta informacin, ya que los efectivos policiales que transitaban contaban con carros blindados y tanquetas, por lo que lo desmedido de las fuerzas y el desproporcionado nmero de carabineros fuertemente armados, ms su actitud prepotente hacan imposible pensar la orden que justificaba su presencia o dialogar. Nosotros simplemente nos remitimos a observar pasivamente sin dejarse provocar, constatamos y denunciamos que lo relatado por la informacin radial es errneo y falso, y lo nico que hace es apoyar esta incursin policial y sospechamos que fue emanada desde el mismo cuartel policial.

4.- Hacemos un amplio llamado a las comunidades Mapuche y a las organizaciones sociales a denunciar esta situacin de asedio permanente en contra de nuestra comunidad mapuche de Temucuicui, para terminar con la militarizacin y casera de dirigentes y autoridades tradicionales del territorio Mapuche y el hostigamiento constante hacia las comunidades que venimos reivindicando nuestros legtimos derechos que nos asisten como pueblo-nacin Mapuche.

Comunidad Mapuche de Temucuicui,

Wallmapuche

12 de febrero de 2008.

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LA REBELIÓN WIYICHE DE 1712

Febrero 8th, 2008

La ltima es mas o menos reciente. Fue encabezada por el longko Jos Wenteo Rain en 1940 y parti en Chadmo cerca de Quelln, con unos trescientos pei que se levantaron incluso en armas y abarc todo el sur de la isla. Cerca de tres meses duraron los enfrentamientos con la represin policial.
La rebelin de 1712, se inici en las comunidades encomendadas esclavizadas cercanas a la ciudad de castro como consecuencia de los tratos aberrantes que daban los encomenderos chilotes a nuestros hermanos y hermanas. La mecha que encendi el conflicto entre criollos chilotes, espaoles e indios serviles, por un lado y wiyiche rebeldes, por el otro, fue el inhumano castigo dado a un pei que despus de ser azotado fue incendiado -por su encomendero envuelto en paja seca.

Las comunidades encomendadas convocaron a todos los pei de la isla encomendados y no encomendados a un GRAN PALIN en QUILQUIKO en enero de ese mismo ao. A dicho encuentro acudieron comunidades de toda la isla grande y de otras islas como Quinchao, Alao, Apiao y Lemuy. En ese palin acordaron levantarse el 10 de febrero de 1712…. ...Y as lo hicieron.
Estaban comprometidos en la rebelin los pei del norte de la isla, las comunidades encomendadas cercanas a castro, las de la isla de Quinchao y Lemuy. El asedio comenz en la madrugada del da 10 y Castro entero ardi en llamas como tambin todas las haciendas wingkas del sur de la isla. Los pei ajusticiaron a los encomenderos, familias nobles y oficiales espaoles. No atacaron sin embargo a los chilotes que padecan la misma pobreza a la que los haban condenados los opresores.
Como una manera de organizar sus fuerzas los hermanos establecieron dos campamentos desde los cuales comandaban los ataques y enviaban guerreros a controlar los caminos. Los espaoles intentaron retomar el control de la isla desde el norte, por el canal de Chacao, all encontraron una fuerte resistencia que termin frustrando sus intenciones. Por ello decidieron enviar a guerreros wiyiche yanacona de la zona de Osorno que fueron abriendo paso para la entrada de los espaoles. de este modo lograron vencer las lneas wiyiche. Los enfrentamientos posteriores causaron la muerte de comunidades enteras, desde esa poca se pierde registro de lo ocurrido con las comunidades encomendadas alzadas (TEN TEN, QUILQUIKO, YUTUY..). los rebeldes intentaron reorganizarse en la isla de Quinchao, donde finalmente fueron derrotados por los espaoles.
Se estima en unos 1000 los wiyiche que murieron luchando contra la esclavitud y por la recuperacin del territorio ancestral, mas de la mitad de la poblacin indgena de la isla de ese entonces. Algunos de los lderes de la rebelin lograron escapar a las islas cercanas. La lucha de los hermanos en 1700 contemplaba una serie de demandas entre las que estaban el trmino de la esclavitud y el reconocimiento como NACIN demanda que unos siglos mas tarde tambin hiciera el longko WENTEO RAIN. NOSOTROS LOS INDGENAS SIN TIERRA NI COMUNIDAD LOS POBRES DE LAS CIUDADES DE LA ISLA SOMOS LOS DESCENDIENTES DE ESA LUCHA POR LA LIBERTAD Y LA DIGNIDAD.

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WEUWAI MARRICHIWEOOOO PU LAMIEN PU WENUI _CHILWE WAPI

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COMUNICADO PUBLICO DE COORDINADORA ARAUCO MALLECO EN RELACION A HUELGA DE HAMBRE Y ULTIMOS ACONTECIMIENTOS EN WALLMAPU

Febrero 5th, 2008

La Coordinadora de Comunidades Mapuche en Conflicto Arauco Malleco a la opinin publica nacional e internacional declara lo siguiente:

En relacin al fin de la extensa huelga de hambre liquida llevada a cabo por la lamguen Patricia Troncoso Robles, Chepa, luego de 112 das, queremos expresar nuestra alegra por el fin de la medida, dado que con ello se privilegia la vida de patricia y la CAM en su opcin permanente por la vida como eje rector de nuestra practica poltica, valora enormemente el hecho. En adelante el gobierno de la Sra. Bachellet deber asumir y garantizar la recuperacin absoluta de la salud de Patricia, dado que con su indolencia, con su tozudez y su prepotencia pusieron en riesgo su vida.
Denunciamos una vez ms el trato vejatorio racista y violento con que se trata a los prisioneros polticos mapuche, en particular el caso de la hermana patricia que debi exponer su vida durante 112 dias para conseguir beneficios intrapenitenciarios que para cualquier otro recluso se extienden con total fluidez. Es necesario denunciar adems el comportamiento antitico del director del hospital de Chillan, quien no solamente hostigo constantemente a los familiares y amigos de Patricia apostados en un campamento en las afueras del recinto medico, sino que adems se coludi con el personal medico de gendarmera para torturar y secuestrar a patricia en el centro hospitalario a su cargo, violando todas las convenciones internacionales sobre trato medico a pacientes y huelguistas, restringiendo la visita incluso de familiares directos y permitiendo adems que se le presionara indebidamente instndola a aceptar una propuesta gubernamental cuando regresaba absolutamente sedada luego de un procedimiento medico tras sufrir una dudosa descompensacin. En relacin al acuerdo mismo, mantenemos nuestras aprehensiones, particularmente respecto de la palabra del gobierno, la que no garantiza nada pero valoramos el papel de la conferencia Episcopal (Iglesia Catlica) de asumir la responsabilidad moral de garantizar que la palabra del gobierno se cumpla y nosotros vamos a estar atentos a que la iglesia cumpla su rol de garante. Por otra parte; como ha sido histricamente, una vez ms el estado de Chile le da la espalda al pueblo mapuche al dejar al margen del acuerdo las demandas de fondo de la huelga como son :
-La desmilitarizacin de las zonas de conflicto
-La libertad de todos los Prisioneros Polticos Mapuche
-Derogacin de la ley Antiterrorista y el uso de la figura jurdica de los testigos sin rostro.
-La revisin del juicio Poluco Podenco.
Por el contrario el gobierno ha aumentado el hostigamiento a las comunidades en lucha y los allamanientos continan en Rukaanco, Tirua sur y Lleu lleu en Arauco y en Ercilla y Vilcun en la novena region. En este contexto, no hay dialogo posible con este gobierno, dado que la premisa para dialogar es escucharse y este como los anteriores es un gobierno de sordos.
As el nombramiento de un nuevo personero gubernamental para tratar el tema “indgena” es ms de lo mismo y as va a quedar demostrado con el paso de los das. Por ltimo saludamos las acciones de resistencia de nuestras comunidades porque son la expresin de la dignidad mapuche hecha practica. Mientras la ley winka ampara a los asesinos, la dignidad mapuche hace justicia.

NO MS ASESINOS SUELTOS EN WALLMAPU
JUSTICIA PARA MATIAS CATRILEO Y ALEX LEMUN
PU WEICHAFE DE LA LUCHA MAPUCHE
WEWAI PU PEI PU LAMGEN
MARRI CHI WEWUAI

Coordinadora de Comunidades Mapuche en Conflicto Arauco Malleco (CAM)

Wallmapuche, febrero 04 de 2008

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Comunikado Lamien Patricia Troncoso..

Febrero 3rd, 2008

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HOY 03 De Febrero se kumple un mes del asesinato de lamien MATIAS KATRILEO..WEICHAFE DEL PUEBLO MAPUCHE

COMUNICADO PUBLICO DE PATRICIA TRONCOSO

A m querido pueblo mapuche y a todos quienes han resistido la represin de un modelo econmico inmoral e inhumano y que a pesar de sus fuertes zarpazos siguen construyendo, a veces muy annimos, un mundo ms solidario y justo.

A travs de estas lneas quiero expresar mi mas enrgico rechazo a la liberacin de Walter Ramrez, quien asesino por la espalda a Matas Katrileo y que hoy debe estar en su casa celebrando junto a su familia y amigos cercanos el haber burlado la justicia al igual que Marco Aurelio Treuer quien asesino de un disparo en la cabeza a Alex Lemun.

Qu pas es este?, Qu entiende por justicia? Qu entiende por valor a la vida? Y por ltimo Cunto vale la vida de un mapuche?

Con impacto muestran a diario los hechos que afectan a la Araucana, los medios de comunicacin los satanizan, criminalizan y hasta se habla de terrorismo tnico, cuando en realidad es un plido destello de resistencia frente a la feroz represin e injusticia que sufre nuestro pueblo da a da.

Tratan de acallar una y otra vez nuestras justas demandas a travs de cinematogrficos operativos policiales para allanar y amedrentar nuestras comunidades. Nuestros hermanos detenidos nunca han tenido un debido proceso y menos la presuncin de inocencia por que ya el estado tiene juzgado a priori la causa mapuche y solo pretenden darle seales a los empresarios y latifundistas de que “este mal lo arrancaran de raz”.

Para nosotros, Matias Katrileo y Alex Lemun son WEICHAFE que entregaron su vida por el territorio y autonoma de su pueblo, fueron asesinados desarmados, solo llevaban con ellos sus esperanzas y valores, as se enfrentaron con quienes les dieron la muerte.

Para nosotros estos casos como el de cualquier mapuche asesinado por estos cobardes, deben ser juzgados por tribunales civiles y de una vez por todas reformar y cambiar los procesos en fiscala militar.

Hacemos un llamado a la comunidad nacional e internacional a pronunciarse acerca de procesos en fiscala militar, ley antiterrorista y represin brutal en territorio mapuche.

El resto de los temas como tierra y autonoma lo iremos ejerciendo a diario y no necesitamos de papeles ni representantes del estado para ejercerlos aunque cueste lo que cueste.

Somos nosotros mismos quienes debemos ejercitar los derechos de nuestro pueblo, hacerlos respetar y preservarlos para las futuras generaciones.

KOM LOF MAPUCHE WEUWAI

NEWENTUAI PU LAMIEN

Desde el hospital de Chillan

Patricia Troncoso, Chepa

Presa Poltica Mapuche

Sbado 2 de febrero de 2008

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GRAVE: Bajo amenaza Patricia Troncoso fué obligada a colocarse un catéter

Enero 24th, 2008

COMUNICADO PUBLICO

Deseo expresar y dejar bien en claro que la huelga de hambre que llevo a cabo sigue adelante ain cuando se me haya amarrado dos das para imponerme un suero compuesto por:

Glucosa al 20%, electrolitos, cloruro de sodio y potasio, magnesio, zinc, oligoelementos, aminocidos, calcio, solubit, vitamina adultos y fosfatos.

Suministros que segn el facultativo de Gendarmera, doctor Fernando Gallo, son slo para cubrir requerimientos del metabolismo basal diarios, los que no cubren el dficit provocado despus de 107 das de huelga de hambre.

Debido a mi negativa, este procedimiento se realiz mediante la fuerza y me mantuvieron amarrada de pies y manos por dos das, durante los cuales estuve incomunicada debido a lo vergonzoso del procedimiento, el cual fue filmado por Gendarmera.

Quiero decir adems que luego de estos dos das de incomunicacin “acept” someterme a una intervencin quirrgica para colocarme un catter bajo amenaza ya que de contrario se hara de igual forma pero amarrada por ms das y sin ninguna visita (INCOMUNICADA), como se ha hecho hasta ahora, violando todos los derechos a comunicarme con mis familiares y amigos.

Debo decir enrgicamente que esta forma de salvarme la vida es la misma forma que se utiliza para reprimir a mi pueblo y que todo este tormento innecesario se hubiera evitado de haber tenido una mnima voluntad poltica para solucionar el tema.

Desde aqu seguir luchando y seguir con mi huelga porque tengo el derecho a hacerlo, aunque ello implique la presin sicolgica y otras diversas formas de presin y tortura que buscan bajar esta movilizacin.

Seguir insistiendo en que esta huelga busca justicia y tambin verdad, la misma que nos neg Ricardo Lagos y la misma que nos sigue negando LA TIRANA MICHELLE BACHELLET, que reprime y asesina igual que Pinochet.

Yo, sea como sea, no aceptar comida. Sigamos adelante pu lamien sin descanso sin temor y sobre todo con dignidad.

Newen pu lamien

Weuwain

Patricia Troncoso Presa Poltica Mapuche.

Jueves 24 de enero de 2008

Hospital de Chilln

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Joven mapuche universitario asesinado por Carabineros

Enero 3rd, 2008

Aproximadamente a las 6 de esta maana falleci por balas de metralla un joven universitario Mapuche dentro del marco de represin de Carabineros en la comuna de Vilcn, Regin de la Araucana.

El joven fue identificado como Matas Valetn Catrileo Quezada, de 23 aos, estudiante de Agronoma de la Universidad de la Frontera, muri despus de ingresar al fundo Santa Margarita del empresario Jorge Luchsinger cuyas tierras reclaman como propias, all se produjeron enfrentamientos con Carabineros quienes reprimieron con balas de metralla.

El subsecretario del Interior, Felipe Harboe, llam a los Mapuche a “la entrega del cuerpo para poder averiguar todos los antecedentes necesarios y tener una versin oficial al respecto (...) Hago una llamado a aquellos que andan trasladando el cuerpo de este fallecido a que tengan un grado tambin de responsabilidad para con los familiares de esta persona y entreguen el cuerpo para que se puedan hacer las pericias”, sin embargo los comuneros mapuche manifestaron que no quieren hacerlo porque temen una manipulacin ms de las noticias, por lo tanto solicitaron una mediacin de la Iglesia Catlica.

Uno de los comuneros dijo a Radio Bo Bo “Estamos medianamente encerrados al interior de la comunidad y los operativos se desplazan alrededor de nosotros, estamos escondidos nosotros. Carabineros no nos da garanta para mantener el cuerpo intacto, tenemos temor a que se manipule la evidencia”. Dirigentes manifestaron que cada vez ms se cierra el cerco impuesto por Carabineros a la zona de la tragedia.

Un dirigente asegur que Catrileo Quezada sufri “entrada y salida de proyectil por una subametralladora, ante eso, como ocurre en otro casos, como ocurri con el caso del pei Alex Lemn, nosotros queremos que la comunidad sepa que el hemano fue asesinado por la espalda por Carabineros de Chile”.

DONDE HAY KOLIWES..KOLIWES CRECERAN..SI UNO CAE ..DIEZ SE LEVANTARAN

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MARRICHIWEOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

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