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  <articleinfo>
   
   <title>
    Cambiar el mundo sin tomar el Poder</title>
    <subtitle>Entrevista con John Holloway <footnote>

    <para> 
     John Holloway  nació en Dublin, Irlanda. Es abogado, doctor en 
     Ciencias Políticas egresado de la Universidad de Edimburgo y diplomado 
     en altos estudios europeos en el College d'Europe. Desde 1972 es 
     profesor en el Departamento de Política de la Universidad 
     de Edimburgo y actualmente es investigador y profesor del Instituto 
     de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad 
     Autónoma de Puebla, México.
    </para>
    <para>
     Profundo conocedor de Marx, el marxismo y el Estado. Ha publicado
     numerosos estudios, artículos y libros al respecto. En su más reciente 
     producción se encuentran ¡Zapatista! Reinventing Revolution 
     in Mexico, en coautoría con Eloína Peláez en 
     1998, y Cambiar el Mundo Sin Tomar el Poder, de 2002; este último 
     a provocado un intenso debate y analisis en la izquierda, en medios 
     académicos, entre jóvenes estudiantes y algunos grupos 
     libertarios de Latinoamérica. Un libro que ha sido considerado como
     renovador, como audaz, como profundo. Que platea grandes interrogantes 
     para nuestro tiempo, y que disecciona viejos mitos.</para></footnote>

    </subtitle>

  <author>
  <firstname>Benjamín</firstname>
   <surname>Quirarte</surname>
  </author>
 

<releaseinfo>
<emphasis role="bold">Acerca de este documento:</emphasis> Formato fuente 
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</releaseinfo>
</articleinfo>


    <para>Guadalajara, Jalisco, México 22 de noviembre del 2002.</para>
     

     <para>
       <emphasis role="bold">¿Cómo es que un catedrático, es decir John Holloway llega
       a ser lo que es, alguien que mantiene estas posturas tan críticas a
       la sociedad capitalista? </emphasis>
     </para>

     <para>
       Que pregunta tan difícil. Para empezar, creo que me empecé; a
       interesar por el marxismo a partir del 68, entonces me metí, sobre 
       todo a partir de mediados de los 70s a las discusiones, a los debates 
       marxistas, primero en Gran Bretaña donde estaba trabajando, 
       y luego era cuestión de seguir con eso. Más tarde, vine a vivir a
       México hace como 11 años, pienso que parte del motivo para vivir
       aquí es que sentía que lo que estaba haciendo tenía mucho más
       resonancia, que todavía hay una tradición marxista mucho más 
       fuerte en México que en la mayoría de los países, obviamente no en
       todas las universidades, o todas las instituciones, pero sí hay una
       tradición bastante fuerte; y desde el 93 estoy trabajando en el
       Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita
       Universidad Autónoma de Puebla.
     </para>
           

     <para>
       <emphasis role="bold">
       Esa manera de que los pueblos están siendo devastados, usted en su
       planteamiento inicial nos dice que hay que gritar hay que decir que no
       estamos de acuerdo de cómo el mundo está siendo desarrollado con esa
       organización política, económica y  social, entonces la pregunta
       directa es ¿Usted qué trata de expresar cuando dice que iniciamos con
       un grito y ese grito significa en última instancia un pensamiento
       negativo, basicamente usted, qué quiere dar a entender con eso?
       </emphasis>
     </para>

     <para>
       No digo que hay que gritar, digo más bien que gritamos, que estamos
       gritando, y que casi todo el mundo estamos gritando en contra de los
       horrores del capitalismo, en contra de las injusticias que vemos, en
       contra del estrés del trabajo, en contra del estrés del desempleo, 
       en contra del aburrimiento del sistema educativo, en contra de la 
       violencia. Creo que existe una percepción muy común 
       de que hay algo chueco en la sociedad actual, que hay algo falso, 
       que hay algo malo, En ese sentido sí, lo importante es reconocer 
       eso, reconocer que estamos gritando, no suprimir el grito, sino 
       tratar de desarrollar el grito, y eso implica pensar negativamente, 
       implica. tratar de desarrollar el pensamiento negativo.
     </para>
     
     <para>
       <emphasis role="bold">
       Y este grito, ese NO, ese punto de partida, ¿hay un lugar, alguna forma 
       del dónde hacer el grito, y cómo hacerlo? </emphasis>
     </para>

   
     <para>
       Todos tenemos diferentes formas de hacer el grito, todos tenemos
       diferentes formas de gritar. La música es una, puede ser una forma de
       gritar. Si uno ve los orígenes del punk, si uno ve los orígenes 
       del rap, si uno ve los orígenes del rock, es una forma de 
       expresar el grito. El problema es de cómo desarrollar este 
       grito, de cómo colectivizar el grito, de cómo evitar 
       que el grito se convierta en otra cosa, de cómo evitar la 
       mercantilización del grito. Si uno ve la historia del rock 
       o de la música popular, que surgen todo el tiempo nuevos 
       movimientos que tratan de encontrar nuevas formas de expresar el
       grito y cuando se extienden los movimientos, cuando se extiende este
       tipo de música, obviamente hay un proceso por parte de la industria
       -sobre todo de la música- de buscar cómo integrar, cómo 
       cooptar este movimiento, cómo hacerlo comercio.
     </para>
       
     <para>
       Como dije hace un momento, creo que todo el tiempo surgen nuevas
       formas de expresar el grito, nuevas formas de organizarse, nuevas
       formas de tratar de determinar nuestras propias vidas, buscar la
       autonomía. El capital, la existencia del capitalismo implica un proceso
       constante de cooptación, de fetichización. Hablando de la música 
       supongo que un ejemplo reciente sería el movimiento que surgió 
       alrededor del Napster, de cómo compartir la música, 
       de cómo no ver el caracter mercantil, el caracter de mercancía 
       en la música. En este caso obviamente hubo una respuesta 
       por parte del Estado, de los Estados, para decir que la música 
       se tiene que tratar como mercancía, entonces introdujeron 
       la cuestión de que se tenia que pagar a Napster y luego surgen 
       otros movimientos, otras formas de hacer, hay un movimiento constante 
       de lucha en contra, de lucha por formas autónomas por un 
       lado y luego por parte del Estado y del capital el intento de
       contenerlos. 
     </para>

     <para>
       <emphasis role="bold">
       En tu segunda tesis de las doce tesis del anti-poder, nos
       dices: "Un mundo digno no se puede crear por medio del Estado", y
       también creo entender que en tu libro nos dices que el Estado mismo es
       un  producto intrínsecamente capitalista, y que: "el estado 
       mismo es una forma de relaciones sociales que está incrustada 
       en la totalidad de las relaciones sociales capitalistas" la 
       pregunta aquí sería: Históricamente una gran parte de la izquierda
       siempre ha luchado por el Estado, ¿Cuáles serían las razones para
       afirmar que un mundo digno no se puede crear por medio del Estado?
       </emphasis>
     </para>

     <para>
       Si dices que históricamente se ha luchado para conquistar el poder
       estatal, yo diría que la única forma de respetar estas luchas 
       muy reales es aprendiendo de sus errores y que simplemente no ha 
       funcionado, que ahora podemos decir después de la experiencia 
       del último siglo que simplemente no, en ningún caso 
       se ha logrado crear una sociedad digna, una sociedad libre a través 
       del Estado. Entonces creo que tenemos que replantear la cosa, tenemos 
       que ver que el Estado por su existencia misma es una forma capitalista, 
       -como tu dices-, pero también es una forma de apropiar nuestro 
       hacer, es una forma de decirnos: &quot;ustedes no lo pueden hacer, 
       dejenos a nosotros, al Estado, que lo hagamos&quot;, y eso obviamente 
       es una forma de pérdida de nuestro poder-hacer, una perdida 
       de nuestra autonomía.
     </para>
 
     <para>
       <emphasis role="bold">
       Entonces ¿esto es un tipo de conclusión histórica y  una...?
       </emphasis>
     </para>
      

     <para>
       Yo creo que son las dos cosas que es una conclusión histórica y
       una reflexión teórica.
     </para>
   
     <para>
       <emphasis role="bold">
       Respecto a lo que acabas de mencionar del poder-hacer, ¿nos podrías 
       explicar la concepción de este poder-hacer y el poder-sobre 
       que desarrollas en tu libro?
       </emphasis>
     </para>

     <para>
       Bueno, el libro se llama Cambiar El Mundo Sin Tomar el Poder. Inicia
       con la reflexión de que es urgente cambiar el mundo, que el mundo
       capitalista es un mundo intolerable, es un mundo que nos destruye, que
       destruye la humanidad, entonces hay que cambiar el mundo, pero el
       cambio no va por el Estado, no se puede cambiar a través del Estado. 
       Entonces eso nos deja con la cuestión de pensar cómo 
       cambiar el mundo sin tomar el poder, y esto es necesariamente una 
       pregunta, porque no existe una respuesta. La pregunta es algo que 
       se va desarrollando a través de la práctica, a través 
       de la reflexión teórica, pero no existe una respuesta. 
       Entonces el problema es cómo ir desarrollando la pregunta, 
       y un paso en este desarrollo es que es importante hacer una distinción 
       clara entre dos conceptos de poder, entre el poder-hacer y el
       poder-sobre. El poder-hacer es nuestro poder, nuestro poder de hacer
       (y de hacer de otra forma). Este poder es siempre un poder social, ya
       que el hacer es siempre parte de un flujo social del hacer. El poder de 
       ellos es el poder-sobre, que se basa en la fragmentación 
       de la socialidad del hacer, la negación de la socialidad del hacer.
     </para>
  
     <para>
       <emphasis role="bold">
       Según Noam Chomsky "la conquista o destrucción del poder del 
       Estado era para Bakunin asunto primordial que le separaba de Marx"
       (Chomsky, <ulink url="http://www.geocities.com/fallasdelsistema/ncapuntessobreanarquismo.html"><citetitle>Apuntes
       sobre anarquismo</citetitle></ulink>, 1970) , y también nos dice por 
       ejemplo, que a lo largo del siglo XX fue lo que dividió a 
       socialistas entre "autoritarios" y "libertarios" 
       ahora con tu libro Cambiar el Mundo Sin Tomar el Poder y la
       revalorización de Marx desde el Flujo Social del poder-hacer. A mi
       en lo personal me parecen muy importantes y necesarias para nuestros
       tiempos, entre otras cosas para que esa ruptura que entre anarquistas
       y marxistas se viene dando desde el siglo XIX, pueda superarse.
       ¿Crees que esto sea posible superarse?, ¿Desde donde crees que podría 
       hacerse teóricamente?, ¿Nos podrías comentar algo sobre tu postura
       respecto al anarquismo?
       </emphasis>
     </para>

     <para>
       Si uno ve la dinámica de las luchas actuales, me parece que las viejas 
       distinciones entre marxistas y anarquistas son de poca relevancia. 
       Si tomamos la lucha zapatista, o la lucha contra la globalización 
       neoliberal, o las luchas actuales en Argentina, simplemente no existe 
       una línea clara entre anarquismo y marxismo. Todos estamos 
       de acuerdo en que el capitalismo es una mierda, todos estamos luchando 
       para cambiar el mundo, nadie sabe cómo hacerlo. Siempre va 
       a haber diferentes perspectivas, diferentes sueños, pero 
       si nos enfocamos en estos acuerdos fundamentales, entonces se disuelven 
       las viejas definiciones rígidas. Los viejos debates sí 
       son importantes, pero no hay que perdernos en el pasado. La Tradición 
       es terriblemente opresiva. Si la revolución anti-capitalista 
       es la liberación del hacer social vivo respecto de lo hecho, 
       tenemos que asumir esto en nuestras prácticas también. 
     </para>

     <para>
      <emphasis role="bold">
      Al estar diciendo que nosotros somos los hacedores, es decir los
      creadores de todo lo que hay, de todo lo que existe, entonces creo
      haber entendido ayer en tu seminario que por tanto somos nosotros
      mismos el anti-poder. 
      </emphasis>
    </para>

    <para>
      Sí, yo creo que sí, nosotros somos la contradicción del capitalismo, 
      nosotros somos la esperanza, la solución, la única 
      forma de cambiar el mundo, entonces es entendernos a nosotros como 
      sujetos, como sujetos activos, como hacedores, como los únicos 
      dioses. </para>

    <para>
      Yo creo que no hay de otra, ya que no hay Dios, no existe ninguna
      fuerza que nos vaya a resolver los problemas, y si nosotros no
      resolvemos los problemas entonces estamos... jodidos.
    </para>

    <para>
      <emphasis role="bold">
      ¿Los únicos dioses?, ¿En que sentido?</emphasis>
    </para>

    <para>
     Sí, porque si uno piensa en la religión obviamente 
     es la idea del Dios que crea el mundo, yo creo que para cambiar 
     el mundo, para crear un mundo humano, para crear un mundo digno 
     tenemos que darnos cuenta de que todo depende de nosotros, que nosotros 
     somos los únicos creadores, en ese sentido somos los únicos 
     dioses, los únicos responsables, la única esperanza.
    </para>

    <para>
     <emphasis role="bold">
     ¿Nos podrías hablar del concepto de anti-poder?</emphasis>
    </para>

    <para>
     Si pensamos en el poder en términos de este antagonismo, 
     entre el poder nuestro y el poder de ellos, nuestro poder es un 
     poder-hacer, es un poder social necesariamente, ya que cualquier 
     hacer implica el hacer de otras personas. Entonces no podemos pensar 
     en el poder-hacer como un poder individual, por lo tanto implica 
     el movimiento de establecer la socialidad, de juntar, de reunir, 
     de organizar, quizás no en el sentido de instituciones sino 
     en el sentido de cooperar. El poder del capital es todo lo contrario 
     porque el capital es un movimiento de separar, es un movimiento 
     de separación, el capital separa lo hecho del hacer, separa 
     a los hacedores, separa lo político de lo económico, 
     separa todo, -todo-, nos fragmenta todo el tiempo. El capital también 
     separa a los líderes de los otros, el poder nuestro es un 
     movimiento de combatir esta separación. Entonces prefiero 
     hablar no de contra-poder, sino de anti-poder, para enfatizar que 
     la relación entre el poder del capital y el poder nuestro 
     es una relación totalmente asimétrica, que son dos cosas totalmente
     distintas.
    </para>

    <para>
     <emphasis role="bold">
     ¿Y sobre el concepto de la esperanza, y la dignidad?</emphasis>
    </para>

    <para>
     El concepto de la dignidad surge -no por primera vez- pero muy claramente 
     con los zapatistas. Ellos se levantan hablando de dignidad, y dignidad 
     para mi es la idea de que somos humanos, somos sujetos, somos hacedores, 
     somos activos, en ese sentido tenemos una dignidad, pero al mismo 
     tiempo nuestra humanidad, nuestra subjetividad está negada. 
     Nuestra dignidad implica luchar contra su propia negación, 
     implica luchar por un mundo donde la dignidad esté reconocida, 
     donde por lo tanto no haya explotación, no haya poder-sobre. 
     Eso obviamente es parte de la esperanza también, la esperanza 
     implica una proyección hacia un mundo digno, hacia un mundo 
     libre hacia un mundo auto-determinante. Para mí estos dos 
     conceptos van juntos.
    </para>

    <para>
     <emphasis role="bold">
     Desde tu perspectiva como catedrático, y como investigador, nos podrías 
     decir: ¿Qué es el zapatismo?, ¿Qué significa 
     el zapatismo para las luchas de resistencia anti-capitalista hoy 
     en día?</emphasis>
    </para>

    <para>
     El zaptismo se puede entender de diferentes maneras. En un primer plan,
     es una lucha indígena, pero si lo entendemos solamente así, 
     entonces nos excluimos a nosotros que no somos indígenas. 
     En realidad, creo que tiene un significado que va mucho más 
     allá de la lucha indígena o incluso de la lucha del 
     EZLN. Lo importante es que cuando se levantaron los zapatistas en 
     1994, plantearon una nueva forma de pensar en la lucha social y 
     las posibilidades de cambiar el mundo de forma radical. Durante 
     casi todo el Siglo XX, el concepto de revolución que predominó 
     fue la idea de que era necesario tomar el poder estatal para implementar 
     cambios radicales en la sociedad. Por eso, la política de 
     la izquierda era una política enfocada en la conquista del 
     poder estatal (por un método u otro) y la forma de organización 
     era la forma correspondiente, es decir el partido. Cuando fracasó 
     este concepto de la política, cuando se volvió claro 
     que la forma partidaria de organización es una forma opresiva, 
     parecía a muchos que ya no era posible hablar de revolución. 
     En medio de toda esa desilusión, los zapatistas salieron 
     diciendo "queremos hacer un mundo nuevo, pero no queremos tomar 
     el poder y no queremos ser un partido". Con eso tuvieron un 
     impacto enorme no solamente en México sino en todo el mundo, 
     precisamente porque abrieron nuevas perspectivas, nuevas formas 
     de pensar en la lucha, nuevas esperanzas.</para>

    <para>
     <emphasis role="bold">
     Nos dices que hay que criticar la gramática y la lógica de las 
     ciencias sociales, y reconceptualizar el significado de la ciencia 
     enfocada hacia las preguntas siguientes: ¿Cómo podemos 
     evitar esta autodestrucción?, ¿Cómo podemos 
     cambiar el mundo?, refiriéndote a la situación catastrófica 
     en la que el capitalismo ha llevado a la humanidad, y desde la pregunta 
     misma, del ¿Cómo cambiar el mundo, sin tomar el poder? 
     Ya que pareciera una pregunta absurda, ¡Cambiar el mundo sin 
     tomar el poder!
     </emphasis>
    </para>

    <para>
     Dije hace un momento que el capital nos esta destruyendo, en el sentido
     que destruye nuestras vidas, nuestros proyectos, nuestras esperanzas,
     pero también amenaza muy realmente con una destrucción total de la
     humanidad a través de la destrucción del ambiente, a través 
     de la guerra, a través de la amenaza de una guerra nuclear 
     por ejemplo. Entonces para mí eso implica repensar el concepto 
     de la ciencia, implica pensar en la ciencia, en la actividad científica 
     en términos no de una descripción de lo que es, sino 
     en términos de cómo podemos salvar la humanidad, cómo 
     podemos contribuir a través de nuestra actividad científica, 
     cómo podemos contribuir a la lucha por otra sociedad. Para 
     mí la única forma de pensar en esta posibilidad, ahora 
     es decir que hay que cambiar el mundo sin tomar el poder. Parece 
     ser un planteamiento totalmente absurdo pero es urgente, entonces 
     es urgente pensar lo aparentemente absurdo, repensar el significado 
     de la ciencia en términos de este absurdo tan urgente.
    </para>

    <para>
     <emphasis role="bold">
     ¿Qué opinas sobre las interpretaciones de marxismo que surgen a
     partir de las etapas intelectuales de Marx, y la posible reivindicación 
     actual del marxismo?.
     </emphasis>
    </para>

    <para>
     Creo que Marx como todo el mundo era contradictorio, todos somos
     contradictorios. Yo no lo veo en términos de etapas, me parece que las
     contradicciones varían en la vida de Marx, pero hay una continuidad muy
     directa entre Los Manuscritos de Paris por ejemplo, y El Capital. Hay
     basicamente la misma preocupación y esta preocupación, la preocupación 
     principal es la crítica, es decir la recuperación 
     de la centralidad del hacer humano. Eso me parece que es fundamental 
     para pensar en la situación de hoy y la posibilidad de cambiar 
     el mundo. Al mismo tiempo -claro que sí-, tuvo sus contradicciones 
     y estas contradicciones se magnificaron a través de su asociación 
     con Engels, me parece Engels que no tenía la misma comprensión 
     que Marx, que entendía las cosas de una forma distinta, entonces 
     Engels enfatizó ciertos aspectos del pensamiento de Marx 
     y fue sobre todo a través que se estableció la tradición marxista.
    </para>

    <para>
     Porque finalmente la preocupación es cambiar el mundo, nadie sabe como
     hacerlo, entonces se tiene que ver como una exploración compartida. 
    </para>

    <para>
     <emphasis role="bold">
     ¿Cuál es el marxismo de nuevo tipo, o cuál es el marxismo
     pertinente -el de hoy-, el que tu estás proponiendo?
     </emphasis>
    </para>

    <para>
     El marxismo pertinente yo creo que es un marxismo que enfatiza sobre todo
     la crítica, la crítica en el sentido de recuperar la 
     centralidad del hacer humano en contra de un mundo que niega este 
     hacer humano. Nosotros a veces lo llamamos marxismo abierto, abierto 
     en el sentido de que hay que entender las categorías como 
     conceptualizaciones de lucha y por lo tanto como categorías 
     abiertas, pero el nombre no importa.
    </para>

    <para>
     <emphasis role="bold">
     Finalmente, hay algo que quisieras agregar.
     </emphasis>
    </para>

    <para>
     En la situación actual... bueno que tenemos que cambiar el mundo, que no
     sabemos como hacerlo, que no va por el Estado, que entonces es un proceso 
     colectivo de caminar preguntando, pero parte de este proceso de 
     caminar preguntando, es imaginar, ¿no?, imaginar nuevas formas 
     de lucha, imaginar nuevas formas de organización, ...la fantasía. 
    </para>

    <para>
     Revista de la Coordinadora Libertaria, número 
     de enero-febrero 2003, Guadalajara, Jal. México.
    </para>

    
    
</article>